Últimamente estoy encontrando en la red infinidad de cursos y seminarios impartidos por personas donde empuñan un arma de fuego en posición “táctica” aunque se asemejan más a posturas de actores en Hollywood. Estos cursos están en su mayoría amparados bajo el escaparate de Federaciones y Asociaciones deportivas o culturales. Hasta ahora todo parece normal, pero en realidad estos seminarios, cursos e incluso me atrevería a incluir las clases periódicas, son según mi opinión, una verdadera ensalada de peligros potenciales que pueden afectar a nuestra seguridad.

La asistencia y participación a esta mayoría de eventos puede ser tanto por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Personal Militar, de Seguridad Privada o simplemente Personal Civil, es decir, prácticamente cualquiera puede acceder a este tipo de eventos y aprender esos procedimientos, técnicas y tácticas, de las cuales entre ellas también se incluyen técnicas de estoque o apuñalamiento con cuchillos o machetes.

En todo ello encuentro dos cuestiones que considero de extrema gravedad para nuestra seguridad, la primera que cualquier persona podría tener acceso al uso y manejo de armas, prohibidas para el personal civil en su Artículo 4 del Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Armas. Por un lado, incongruente enseñar tácticas y técnicas en el uso de armas cuando su tenencia esta prohibida, aunque seguramente después de la lectura de este artículo se escuden en la vaga excusa que enseñan para defenderse de ellas. No creo que estemos en el lejano oeste para estar esquivando balas a diario, y tampoco creo que en un curso de 8 horas me puedan enseñar a ello (véase artículo)

De igual modo, esas técnicas y tácticas expuestas a “todos los públicos” como si de una película de estreno se trate, todo para pasar por taquilla, puede llegar a convertirse en un engendro de un plan inconsciente que puede alimentar a futuros delincuentes y agudizar su manera de delinquir.

La segunda cuestión, aún más grave, seria preguntarse ¿quien es la persona que esta detrás de estos cursos?. Si es una persona sin vinculación a la función pública tanto policial como militar, lo único que puede trasladar es una serie de técnicas y tácticas de su propia invención, hipótesis y metodología basada en su experiencia, la cual al no pertenecer o haber pertenecido a las Fuerzas Armadas, Seguridad Pública, Prisiones.. es prácticamente nula, o simplemente por conocimientos adquiridos en otros cursos de similar índole.

Pero si por el contrario, se tratase de un Funcionario de Policía, Fuerzas Armadas, Prisiones… estarían infringiendo sus respectivas normas de revelación de Secreto Profesional, aquellas que son conocidas por razón o con ocasión del desempeño de sus funciones, pero al margen de las responsabilidades legales podríamos estar alimentando a depredadores que pueden atentar y amenazar a nuestra Seguridad Nacional.

Sin ánimo de crítica generalizada, efectivamente también existen profesionales que fomentan este tipo de iniciativas formativas con objeto de una mayor preparación de sus miembros, independientemente de las unidades o cuerpos a los que pertenezcan, pero siempre dirigida a funcionarios o personal habilitado encargados de velar por nuestra seguridad.

 

La prevención del delito se encuentra también en las pequeñas cuestiones, las cuales, si no son abordadas en su fase temprana pueden proliferar a favor de la delincuencia.